El proyecto del régimen islámico dejaría las discusiones sobre su programa nuclear para una fase posterior y prevé que la Guardia Revolucionaria mantenga el control de Ormuz
Irán ha ofrecido poner fin a su control asfixiante sobre el estrecho de Ormuz a cambio de que Estados Unidos levante su bloqueo sobre el país y ponga fin a la guerra, en una propuesta que dejaría las discusiones sobre la cuestión más amplia de su programa nuclear para una fase posterior, afirmaron el lunes dos funcionarios regionales con conocimiento del asunto, informó el diario La Nación.
La propuesta se dio a conocer mientras el canciller del régimen, Abbas Araghchi, se encontraba en San Petersburgo para una reunión con el dictador ruso, Vladimir Putin, en la que se abordaron las conversaciones de paz en Medio Oriente.
“La importancia de esta conversación” entre ambos responsables “es difícil de sobrestimar, en vista de la evolución de la situación en torno a Irán y Medio Oriente”, dijo el vocero del Kremlin, Dmtri Peskov, citado por agencias estatales rusas.
Parece poco probable que el presidente Donald Trump acepte la oferta, que fue transmitida a los estadunidenses por Pakistán y dejaría sin resolver los desacuerdos que llevaron a Estados Unidos e Israel a ir a la guerra el 28 de febrero.

Con un alto el fuego frágil aun en vigor, Estados Unidos e Irán están estancados en una pulseada por la estratégica vía marítima, por la que en tiempos de paz pasa una quinta parte del petróleo y el gas comercializados en el mundo.
El bloqueo de Estados Unidos está diseñado para impedir que Irán venda su petróleo, privándolo de ingresos cruciales y, al mismo tiempo, creando potencialmente una situación en la que Teherán tenga que cerrar la producción porque no tiene dónde almacenar el petróleo.
Al mismo tiempo, el cierre del estrecho también ha puesto presión sobre Trump, ya que los precios del petróleo y la nafta se han disparado antes de las cruciales elecciones norteamericanas de medio término, y ha presionado a sus aliados del Golfo, que utilizan la vía marítima para exportar su petróleo y gas.
El cierre del estrecho ha tenido además efectos de gran alcance en toda la economía mundial, elevando el precio de los fertilizantes, los alimentos y otros productos básicos.
La nueva propuesta del régimen islámico aplazaría las negociaciones sobre su programa nuclear para una fecha posterior, por el momento sin fechas claras. Trump sostuvo desde un principio que una de las principales razones por las que fue a la guerra fue negar a Irán la capacidad de desarrollar armas nucleares.
Los dos funcionarios, que tenían conocimiento de la propuesta, hablaron bajo condición de anonimato para referirse a las negociaciones a puerta cerrada entre funcionarios iraníes y paquistaníes de este fin de semana. El medio estadunidense Axios informó primero sobre la propuesta de Irán.
Mientras tanto, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, llegó este lunes a Rusia , que durante mucho tiempo ha sido un respaldo clave de Teherán.
Por el momento, no está claro qué tipo de ayuda podría ofrecer Moscú en este caso.

La agencia china Xinhua reportó que Putin recibió un mensaje del líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, la semana pasada, pero no dio detalles sobre el contenido.
“Por nuestra parte, haremos todo lo que redunde en beneficio de sus intereses y de los de todos los pueblos de la región para garantizar que se alcance la paz lo antes posible”, dijo Putin a Araghchi, según los medios estatales rusos.
“La semana pasada recibí un mensaje del líder supremo de Irán. Me gustaría pedirle que le transmita mi más sincero agradecimiento por ello y que le confirme que Rusia, al igual que Irán, tiene la intención de continuar con nuestra relación estratégica”, añadió Putin.
La semana pasada, Trump prorrogó de manera indefinida el alto el fuego que Estados Unidos e Irán acordaron el 7 de abril. Aunque la tregua ha detenido en gran medida los combates, no se ha alcanzado ningún acuerdo sobre las condiciones para poner fin a una guerra que ha causado miles de muertos, disparado los precios del petróleo, avivado la inflación y ensombrecido las perspectivas de crecimiento mundial.
La agencia estatal de noticias iraní IRNA dijo que Araghchi aterrizó en San Petersburgo por la mañana, antes de una reunión prevista con el dictador ruso, Vladimir Putin.
“Es una buena oportunidad para que consultemos con nuestros amigos rusos sobre los acontecimientos que han ocurrido en relación con la guerra durante este periodo y lo que está pasando ahora”, dijo Araghchi en una entrevista en video publicada por IRNA.
Además, el ministro responsabilizó a Washington por el colapso de la última ronda de conversaciones en Pakistán, apuntando que la delegación norteamericana presentó “exigencias excesivas”.
“El enfoque de Estados Unidos hizo que la anterior ronda de negociaciones, pese a los avances, no lograra alcanzar sus objetivos”, dijo Araqchi, citado por los medios estatales iraníes.
Durante el fin de semana, el canciller hizo dos escalas en Pakistán y una visita a Omán, que comparte el estrecho con Irán. También habló por teléfono con sus homólogos de Qatar y Arabia Saudita el domingo.
El régimen islámico quiere persuadir a Omán para que respalde un mecanismo para cobrar peajes a los buques que pasan por el estrecho, según un funcionario regional que habló bajo condición de anonimato. La respuesta de Omán no estaba clara de inmediato.
El funcionario, que participa en los esfuerzos de mediación, también indicó que Irán insistió en poner fin al bloqueo de Estados Unidos antes de nuevas conversaciones y que mediadores encabezados por Pakistán están tratando de salvar importantes diferencias entre los países.
En simultáneo, Irán elabora actualmente un proyecto de ley que otorgaría a sus fuerzas armadas el control sobre el Estrecho de Ormuz, según declaró este lunes un alto cargo del régimen islámico.
Ebrahim Azizi, presidente de la comisión parlamentaria de seguridad nacional encargada de examinar el texto, declaró a la televisión estatal que el Ejército controlaría el estrecho para, entre otras cosas, prohibir el paso de “buques hostiles”.
El proyecto prevé también que los derechos de paso se paguen en la moneda local, el rial iraní.
