Dos policías heridos de plomo por maleantes, un teniente asesinado por un sicario. Marzo violento, 27 asesinatos por sicarios. Asesinatos dobles a manos de sicarios. En Colón los maleantes hacen demostración poder de fuego con armas de guerra, poniendo en grave riesgo a los policías. No tienen órdenes de uso del fuego letal, y tampoco tienen cobertura táctica que neutralice el poder de fuego de los maleantes.
La Policía Nacional compró 5,000 pistolas 9 mm para la protección del pueblo panameño. La pregunta, ¿cuántos criminales, sicarios han sido dados de baja por las fuerzas de policía?
Los cárteles, el crimen organizado en las Américas, están siendo atacados con fuerza letal en Estados Unidos hundiendo lanchas rápidas. México, eliminación de El Mencho, en Colombia hay fuertes ofensivos, Ecuador, Haití están acabando las pandillas con drones.
En Panamá, en esta administración, no hay o no se conocen estadísticas de bajas a criminales por parte dela Fuerza Pública. Pero se contabilizar muertos y heridos de policías en actos del servicio.
Hay estadísticas de muertes de maleantes por intento de asalto a tiendas, a manos de civiles en defensa propia.
No ocurre igual a pesar de las acciones violentas asesinatos, el control territorial que mantienen los criminales, San Miguelito, Colón, Patio Pinel, Kuna Nega.
Hace falta un cambio del método fracasado de cómo enfrentar a las pandillas. Que el Estado panameño asuma su responsabilidad y ordene a través de la cadena de mando el uso de la fuerza letal a los Policías en defensa del pueblo panameño.
Todo apunta que el actual modelo no ha sido efectivo. El gobierno, para terminar su periodo en paz debería cambiar de estrategia, creando una doctrina de Seguridad Nacional que le garantiza la seguridad al país.
Hacia una estrategia de seguridad con resultados.
