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Mulay Hasán: El príncipe heredero de Marruecos se prepara para ser rey

Mulay Hasán: El príncipe heredero de Marruecos se prepara para ser rey
El príncipe heredero de Marruecos, Mulay El Hasán, en la portada de una revista. EFE / Javier Otazu

El príncipe heredero asume la coordinación del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas mientras refuerza su imagen pública ante la salud de Mohamed VI

Mulay Hasán, príncipe heredero de Marruecos, cumple esta semana 23 años y se prepara para en el futuro asumir el trono con estudios en relaciones internacionales, dominio de cuatro idiomas, rango de coronel y participación en actos oficiales desde hace una década, desempeñando un rol clave ante la débil salud de su padre, informó la agencia EFE.

El príncipe heredero celebra su 23 cumpleaños el próximo viernes en un momento de gran popularidad alimentada en los últimos meses por sus apariciones en los estadios para apoyar a la selección marroquí durante la Copa de África de Naciones (CAN), que concluyó en Rabat en enero.

En una nueva señal de su preparación para asumir mayores responsabilidades, el rey Mohamed VI (62 años) -quien accedió al trono en 1999- acaba de nombrar a Mulay Hasán, que ya tiene rango de coronel, como coordinador de las oficinas y servicios del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Reales. Es mismo cargo que el monarca ocupó a partir de 1985, cuando era príncipe heredero.

Un nombramiento que le permitirá supervisar la coordinación entre las distintas áreas de mando -tierra, aire, mar, inteligencia y logística-, actuando como un nexo para garantizar la coherencia en la toma de decisiones militares y su rápida ejecución, según un analista militar consultado por EFE. El puesto le dará acceso a expedientes sensibles, como la planificación defensiva, modernización del Ejército, contratos, cooperación internacional o gestión de crisis.

Mensaje reunión en Marruecos
El rey Mohamed VI, de Marruecos, en foto de archivo. Foto: EFE, Mariscal.

La designación también se inscribe en la preparación gradual del príncipe para asumir en el futuro responsabilidades vinculadas al mando supremo y al Estado Mayor General -que preside Mohamed VI-, además de reforzar su perfil de representación en maniobras, reuniones de alto nivel y recepciones de delegaciones militares extranjeras.

Las tareas de representación no son una novedad para Mulay Hasán, que comenzó a asumirlas a los 13 años. Recientemente ha presidido la inauguración de la Feria Internacional del Libro y la Edición (SIEL), el evento cultural más importante de Rabat.

A mediados de abril, inauguró la Torre Mohamed VI, el rascacielos más alto del reino, con 250 metros de altura y 55 plantas, un símbolo de modernidad diseñado por el arquitecto español Rafael de La‑Hoz en colaboración con Hakim Benjelloun.

En junio del 2019 inauguró la extensión del megapuerto Tánger Med y el mismo año asistió al funeral del expresidente francés Jacques Chirac en París.
Mulay Hasán nació en el Palacio Real de Rabat como primogénito del rey Mohamed VI y de la princesa Lalla Salma (47 años), separada del monarca y a la que su hijo profesa un gran afecto. Recibió su nombre en honor a su abuelo, el rey Hassan II, y tiene una hermana, la princesa Lalla Jadiya (19 años).

El país celebró su nacimiento con 101 cañonazos, fiestas y conciertos. Recibió desde su infancia una educación que le prepara para asumir el liderazgo y, al igual que su padre y su abuelo, cursó primaria y secundaria en el Colegio Real de Rabat, que está dentro del complejo del Palacio Real.

En el 2020 obtuvo el bachillerato en ciencias económicas y sociales y actualmente cursa un doctorado en relaciones internacionales y ciencias geoestratégicas, tras completar un máster en la Universidad Politécnica Mohamed VI, un centro de educación superior sin ánimo de lucro y una referencia en la formación de élites del país.

Uno de sus profesores universitarios, con quien ha hablado EFE, dice de él que es una persona “educada y diligente”, sin aceptar dar más detalles. Se le puede ver en Rabat circulando en su coche con una escolta ligera o frecuentando cafés y espacios deportivos en compañía de miembros de su familia o amigos.

Es habitual que rechace el beso en la mano, una costumbre en la relación de los marroquíes con su rey, y durante las actividades oficiales muestra un interés especial por su padre, ayudándolo por ejemplo a sentarse y a levantarse.

En contraste con Mohamed VI, que creció en un entorno de máxima tensión política marcado por tentativas de golpe de Estado contra su padre, guerra en el Sahara y enfrentamientos con la oposición, Mulay Hasán ha crecido en un reinado marcado por la estabilidad.

Habla árabe, francés, inglés y español, y, según la prensa local, es aficionado al esquí, los deportes ecuestres, el baloncesto y el fútbol -no oculta su afición por el FC Barcelona-. Además, ha aprendido artes marciales en los últimos años con un profesor llegado de Brasil, según supo EFE.

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